Con respecto al Clio
del que deriva, el Renault Captur es un coche más amplio
especialmente en el volumen de maletero y también más cómodo para
entrar y salir, sobre todo a la hora de acomodar bebés o niños
pequeños en el asiento trasero, que nos quedará a una altura mucho
más cómoda. Podemos considerarlo en este sentido un pequeño
familiar más que un utilitario, aunque sus dimensiones contenidas
también son adecuadas para ciudad.
Diseño exterior
del Renault Captur
El Captur se
caracteriza ante todo por sus múltiples opciones de personalización.
Desde su lanzamiento, dispone en opción de multitud de llantas,
combinaciones de colores con el techo en un tono diferente al de la
carrocería y acabados interiores coloristas y juveniles a escoger.
Su diseño desenfadado ha sido, con toda probabilidad, uno de sus
factores clave para el éxito.
El exterior del
Captur se distingue perfectamente de un Clio, del que no hereda ni
siquiera las cerraduras integradas en el marco de las puertas
traseras. Es un coche diferente con mucha personalidad, pero a la vez
agradable para todos los públicos y sin estridencias.
Con su última
actualización ha ganado en empaque visual gracias a nuevas ópticas
-que pueden ser LED- y paragolpes, más refinados en su diseño. Se
ha ampliado también la paleta de colores disponible, mientras que
las llantas de aleación cuentan también con un nuevo diseño.
El interior del
Renault Captur
En el interior del
Renault Captur sí encontramos una copia más parecida al Clio, sobre
todo en el cuadro de mandos, pero aún así cuenta con un salpicadero
diferenciado y único presidido por una gran pantalla central en la
que se manejan todas las funciones de infoentretenimiento mientras
que la climatización se mantiene con mandos independientes
convencionales, una decisión bastante acertada a nuestro juicio para
no tener que navegar por menús para subir o bajar la temperatura del
habitáculo.
Tanto el salpicadero
como el volante y las tapicerías están coordinadas con ribetes de
diferentes colores a elegir, que en principio asociaremos al color de
la carrocería para lograr el mejor efecto. Naranja, azul, verde,
gris… toda una gama de colores disponible para el habitáculo que
se combinan con techo y carrocería en infinitas combinaciones.
Además, con la
llegada de la actualización presentada hace unos meses en el Salón
de Ginebra 2017, el Captur ha mejorado su calidad percibida gracias a
la utilización de materiales más cuidados para su construcción. El
equipamiento se ha ampliado con la llegada de elementos como el techo
de cristal panorámico, hasta ahora no disponible en el modelo
francés.
La conectividad es
otro de sus puntos fuertes, gracias al Renault R-LINK. Desde el
Captur más básico contamos con Bluetooth®, tomas USB y Jack, lo
que nos permite escuchar música en streaming o a través del cable
de conexión.
La pantalla central
es táctil de 7” con posibilidad de incluir navegador TomTom e
Internet y sistema de reconocimiento por voz. También existen
aplicaciones descargables a través del R-Link Store. La idea es la
de un coche conectado a la era digital.
Motores del
Renault Captur
La gama de motores
del Renault Captur cuenta con dos opciones de gasolina, el
tricilíndrico de 0,9 litros de cilindrada denominado TCe de 90 CV y
el TCe de 120 CV, esta vez un cuatro cilindros. Además existen otras
dos opciones diésel, el 1.5 dCi con 90 CV y el 1.5 dCi en versión
de 110 CV. Tanto el motor diésel más pequeño (dCi 90 CV) como el
gasolina más potente (TCe de 120 CV) pueden combinarse con el cambio
automático de doble embrague EDC. Curiosamente, esta opción no está
disponible con el dCi de 110 CV.
Los dos motores más
pequeños están orientados a un uso urbano y se quedarán algo
justos (sobre todo el gasolina) a la hora de salir a carretera o
llevando el coche cargado. Posiblemente el motor más adecuado al
coche sea el excelente DCi de 110 CV, un motor suave y eficiente que
trabaja muy bien desde bajas vueltas y empuja con ganas en todo
momento.
La tracción
integral no está disponible para este modelo, cuya vocación es no
salir del asfalto en ningún momento.
Lo mejor del
Renault Captur
En el lado positivo,
el Renault Captur goza de un diseño actual, muy de moda, con un
tamaño contenido y un buen espacio interior. Cuenta también con una
excelente conectividad y una gama de motores pequeña pero con
propulsores modernos y eficientes, que se pueden combinar con cambio
manual o automático de doble embrague.
Lo peor del
Renault Captur
En el lado negativo,
el Renault Captur adolece de unos acabados que, sin desmerecer de lo
que se estila en el segmento, no acaban de tener una calidad aparente
alta para resistir bien el paso del tiempo. Su tacto de conducción
es también bastante insípido, transmitiendo muy poco al conductor,
con lo que no es un coche para divertirse al volante sino más bien
un medio de transporte correcto y funcional cargado de diseño.

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