Este no es el primer
pick-up de Fiat, que anteriormente ya contaba con el Fiat Strada,
pero sí es la primera vez que Fiat compite en este segmento.
Dimensiones del
Fiat Fullback
En
función de la versión escogida nos encontraremos con unas
dimensiones diferentes. El Fiat Fullback Doble Cabina cuenta con una
longitud de 5.285 mm, una anchura de 1.815 mm y una altura de 1.780
mm. Su distancia entre ejes es de 3.000 mm y tiene un espacio de
carga de 1.520 mm de largo x 1.470 mm de ancho y 850 mm de alto, con
una capacidad de remolque de
3.100 kg.
El
Fiat Fullbaack Cabina Extendida por su parte cuenta con una longitud
de 5.275 mm, una anchura de 1.815 mm y una altura de 1.780 mm, con
una distancia entre ejes de 3.000 mm y un espacio de carga de 1.850
mm de largo, 1.470 mm de ancho y 850 mm de alto, con una capacidad de
remolque de 3.000 kg.
El Fiat Fullback
comparte muchos componentes
con el Mitsubishi L200
Además de las dos configuraciones posibles para su cabina hay una
versión llamada Fiat Fullback Cross que atiende a una posible
demanda de este pick-up como vehículo más lúdico y menos
profesional, ofreciéndonos una perspectiva más equipada y mejor
acabada del Fiat Fullback “normal” que principalmente es un
vehículo de trabajo.
Este pick-up está desarrollado junto a Mitsubishi y comparte un gran
número de componentes con el Mitsubishi L200. De hecho el Fiat
Fullback se produce en Tailandia, en una planta de Mitsubishi.
Diseño del Fiat
Fullback
El diseño del Fiat Fullback se caracteriza por una imagen ruda en la
que destaca el conjunto frontal, con una doble parrilla y grandes
ópticas y los nervios bien marcados de su lateral. En su interior el
Fiat Fullback sigue un diseño semejante al del Mitsubishi L200, con
una consola central presidida por la pantalla del sistema multimedia
y flanqueada por dos grandes aireadores. Los materiales del interior
son duros pero en general hay ajustes correctos.
Motores del Fiat
Fullback
La gama de motores del Fiat Fullback pasa por una única
motorización, un motor diésel de 2.4 litros de cubicaje que nos
encontramos también en el Mitsubishi L200 y que se ofrece con dos
niveles de potencia, con 150 CV o 180 CV. Por supuesto está
disponible con tracción total y podemos escoger entre un cambio
manual de 6 marchas o uno automático de 5 marchas. La transmisión
automática es de convertidor de par.
Hay cuatro tipos de configuración posible para su tracción total,
todos con reductora, encontrándonos con un sistema básico sin
diferencial central, otro con un diferencial central tipo Torsen y la
posibilidad de equipar en ambos un diferencial trasero bloqueable.
Al margen del Fiat Fullback Cross hay dos niveles de acabado, el SX y
el LX. El primero tiene un equipamiento muy modesto y más enfocado
al trabajo en un entorno rural, con llantas de acero y aire
acondicionado mientras que el LX ya nos propone elementos como las
llantas de aleación, inserciones cromadas, los paragolpes en el
color de la carrocería, control de crucero, el sistema multimedia
con pantalla táctil, la cámara de visión trasera, climatizador,
acceso con llave inteligente, sensores de luz y lluvia, Bluetooth…
En definitiva esta versión es la más apropiada para aquellos que
ven en el Fiat Fullback un coche apto no sólo para trabajar e
incluso acuden a esta versión como un coche lúdico y dispuesto a
sustituir a los antiguos todoterrenos, cada vez menos presentes en el
mercado.

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